Con mi hij@ no
Caballito de mar
Mar, 16/02/2010 - 15:57
1 min. de lectura
Es muy difícil aceptar esta realidad, todos creemos que estas cosas les sucede a otros, sin embargo el abuso sexual infantil no discrimina a razas, ni clases sociales. Es un problema que se hereda secretamente en millones de familias que a simple vista son muy normales.
Pertenezco a una familia que era vulnerable a esta situación, sufrí directa e indirectamente de diversas situaciones y hoy puedo decir con orgullo que es posible romper el ciclo. Gracias a personas tan valientes como Lidya Cacho, esta humanidad está cambiando.
Añadir nuevo comentario